lunes, 1 de enero de 2024

Los Refugios de Sierra Nevada

En los próximos meses quiero visitar todos los refugios de Sierra Nevada, para ello como guía iré siguiendo el libro 'REFUGIOS DE SIERRA NEVADA' de Javier Campos Duaso. El libro lo publicaron en 2020 y desde que me lo regalaron esa navidad vengo dando le vueltas a la idea y en este 2024 quiero llevarlo a cabo. En el libro se habla de unos 60 refugios, yo creo que hay alguno más.

Os dejo el link por si alguien quiera comprar el libro, da una información de cada refugio, coordenadas, características 

https://www.librerias-picasso.com/libro/refugios-de-sierra-nevada_807601


Mi idea es hacer distintas rutas, unas serán andando, otras corriendo, en bici o en esquís de travesía.

domingo, 1 de febrero de 2015

2014, Gran año, pero preludio de los venideros, que serán mejores.

El año 2014 ha llegado a su fin, y ha sido un año intenso, con grandes retos conseguidos por todos los componentes del club, habiendo pasado cosas importantes, cosas intensas, y grandes momentos, que me gustaría echar una mirada hacia atrás.


Empezaba el mes de Enero, nuevos proyectos, nuevos retos, y ahí va el Trail Escalate en Motril: Sergito, Nanay de la China, Vulanico y un servidor, nos presentamos a correr la primera del año, y primera anécdota. El Sergito, esguince de 2º grado, silla de ruedas en el hospital de Motril, y "tos" "pa" casa calenticos con el frio que caía. 22 kms muy técnicos, 1000 m D+ y la primera "pa" la buchaca.



El resultado de la UTMB se presentaba de cara y metíamos a dos componentes en la TDS, D. Léon y D. Manuel, ambos nos harán pasar unos de los momentos más entrañables de este Club, con la crónica por parte de todos en un grupo de Wasapt, pero eso es Agosto, y ya lo contaremos.



Este año estrenábamos camisetas y todos más contentos que unas pascuas, además camisetas para todos los componentes incluso los Juniors



El mes de febrero llega y ahi están los más asfalteros, haciéndose con la Media de Almería, buenos tiempos para los tres, pero mejores sensaciones, además estrenando camisetas. "Mu" guapísimos los tres, si señor.

 





Las salidas y entrenos empiezan de forma intensa y el frio hace sus estragos, pues impide algunos entrenamientos, pero un GUT es un tipo duro, y nunca se hunde por el clima. Fiel reflejo de ello es esta imagen







Y entre ruta y ruta, buen rollo, y mejores momentos cervezeros.

Esta se la perdió el autor del post, pero este año, no me la pierdo en la Fabrica Mamooth
Febero se va ya, pero no sin antes dejarnos un buen sabor de boca corriendo el Maratón de Sevilla


 

Marzo, ya está aquí, y los Chicos GUT tienen por delante el primer gran Ultra del año, UT de Bandoleros, donde Sergito, Marín y D. Pedro intentan fulminar esos 150 kms y muchísimos metros de desnivel.
La suerte nos es dispar, pues mientras Marín, y Aaron, tienen que abandonar, D. Pedro termina conseguir finalmente.


Mientras tanto nuestra Fisio preferida, María, nos intentaba concienciar que no todo es correr, que los estiramientos también aportan algo, poquito, pero algo







No eres un auténtico GUT si no has bebido en la Bota der León.

Y yéndose ya Marzo, nos corremos el Trail de Huetor, pero sabiéndonos a poco, tres componentes nos venimos corriendo desde la salida, hasta la rotonda de la La Isla en Granada. Nada, 50 kms de nada para no perder la costumbre de hacer un ultrilla.







Mientras Nanay de la China hace de las suyas por Ibiza



Y entre las grandes anécdotas de este mes de marzo, es que vemos por fín en un Trail a César, gran tipo, mejor persona, pero le tira el asfalto. No podía ser perfecto.






En Abril Nanay de la China, sigue haciendo de las suyas por El Ultra de las Sierras de Tramuntana en las Baleares



Los chicos siguen entrenando, y haciendo sus carreras, aquí vemos a 2+1 infiltrao, que le queremos como GUT que es de corazón, nuestro veterinanrio preferido S. Salvador


Ya nos explicaran algún día de forma tranquila esos Buff republicanos que significan
Alejandro y Sergio, también disfrutan de este gran Ultra. Y Martos también anda por ahí, pero no hay reflejo gráfico



 Y este es el mes en el que estrenábamos nuevas chaquetas, jejeej, gran celebración de mis Full Montys preferidos



El mes de mayo, gran, momento grande, dos equipos en los 101 kms de Ronda,




Los chicos se lo curran bien y de los dos equipo uno queda primero como equipo civil en los 101 kms de Ronda. Gran premio. Algo habrá tenido que ver los avituallamientos del equipo, que han sido intensos y dedicados.

 Y empiezan los retos bien gordos y grandes:



Nos hacemos nuestra maravillos SNUT con grandes vivencias, que era de lo que se trataba. Disfrutar en el medio donde nos gusta estar.






Nos hacemos la Integral de Sierra Nevada como entreno para grandes retos de verano:



Algunos nos vamos lejos, y corremos el DesafioSomiedo con apuros, pero terminándolo, como no podía ser de otra forma,



La gran noche de este Club, nos la hicieron pasar estos dos cabroncetes que corrieron la TDS con total éxito, y nos hicieron a todo el club estar sin dormir toda una noche, hasta que les vimos llegar,







Donde incluso vimos las nuevas generaciones del Club hacer de las suyas y crear buenos precedentes en la meca del Trail Running (Chamonix)
Los meses van cayendo y las carreras al mismo tiempo:
ya ha llegado septiembre y el ultra de los Bosques cae también para algunos componentes del Club incluso los que viven en Cartagena, que son GUT's de corazón
Incluso, algunos hasta debutan haciendo un ultra, y lo mejor terminándolo: Pastafari y Marín, que terminan la Madrid-Segovia. Ya son unos ultramaratonianos, todavía les falta el salto a UltraTrailers...


Y llega octubre Pedro, nos da la gran alegría y llega el tío y gana el Raid Sierra Norte de Sevilla


 
y noviembre todos corremos el Ultra de Sierra de las Nieves con su magnífica organización (por los coj....)

 Finaliza el año, y empieza 2015, más grandes retos, y más grandes buenos ratos vendrán, pero siempre con buena compañía y con buena hidratación.



Somos un club normal y  modesto, compuesto por gente normal y modesta, con hábitos normales y modestos, pero que bueno es pertencer a este club, de buena gente.



Gracias y no cambien ustedes jamás, yo me siento orgulloso de correr a vuestro lado en cada salida y cada día. El 2015 nos dará más y seguro que mejor.


Emilio J.
Lenguaje utilizado "Muy jovial, cordial, y en absoluto andaluz"

viernes, 21 de noviembre de 2014

Ultra Trail Sierra de las Nieves

El UltraTrail Sierra de Las Nieves para nosotros empezó como un trail de ir el mayor numero de miembros del club y pasarlo bien, así que así fue como lo planteamos, ya que era cerca barato. Para mi, además se unían razones sentimentales, ya que era una de las sierras que mi tio siempre me hablaba de ellas y tenía mucha gana de visitarla, ya que con el no tuve la oportunidad.

Como el ultra empezaba tarde, yo pensé en irme el mismo día, pero al final decidí irme la noche antes y así poder disfrutar un rato de la compañía de mis amigos del club.

El sábado amaneció con mucha niebla y al acercarnos a la salida, ya se oían rumores de que se iba a retrasar la salida una hora. La organización no le había dado tiempo a montar algunos avituallamientos. A nosotros nos extrañó, pero eso nos hizo poder desayunar tranquilos y hacer todo lo que teníamos que hacer.

 

Íbamos del club un buen número de amigos, Manolo, Sergito, Juanje, Emilio y un servidor, pero allí nos encontramos con algunos más, como Pablo o Paco de Motril.

La salida la tomamos muy tranquila, tanto, que Sergio y Manolo se fueron y tuvieron que esperarnos al final de la primera cuesta. Pero la verdad que no había prisa, el día iba a ser largo.

El recorrido tenía en sus primeros 23km casi el 50% del desnivel o eso creíamos viendo el perfil, yo en este ultra le había dicho a mis compis que quería correr más que en los otros, que siempre me quedaba con ganas y no quería pasara así en este. Así que subimos corriendo los primeros 23km, no a gran ritmo, pero sin parar de correr. El terreno además lo permitía, una pista que no dejaríamos en toda la carrera. Desgraciadamente, Emilio y Juanje se nos quedaron atrás (ellos deciden ir más reservones) y seguimos solo Manolo, Sergio y yo.
 
De camino hasta el 23, encontramos 2 avituallamientos totalmente vacíos, nadie de la organización ni nada que tomar. Pensamos que es una cosa puntual y como llevamos en las mochilas de todo, no nos preocupamos. Lo malo fue al llegar al 23, en este punto la carrera se dividía para los que hacían la larga y la corta, y si nos encontramos a gente protestando al juez y pensando que hacer, ya que nos dicen que no hay ni va a haber ningún avituallamiento. Nosotros un poco inconscientemente decidimos seguir, pensamos ingenuamente que con lo que llevamos en las mochilas y los pasos por los pueblos nos sería suficiente. No sabíamos que en verdad no pasaba por ningún pueblo.
 
Los kilómetros fueron pasando, y cada vez íbamos más preocupados, hasta el punto de querer retirarnos en algunos momentos. No fue hasta el km 30 más o menos que un coche de la organización nos ofreció algo de beber, pero nada solido. Íbamos tirando con lo que llevábamos en las mochilas. Lo más duro era la incertidumbre, no sabíamos si tendríamos bebida o comida, si algo nos pasaba si nos sacaría alguien de allí. La carga psicológica era muy fuerte, pero los kms iban pasando.
 
No fue hasta el km 60 que llegamos a un avituallamiento en el que nos dieron un plato de macarrones, para ese momento la verdad ya íbamos muy justillos y nos vino fenomenal. Salimos pletóricos del avituallamiento, con buen humor y mucha energía. Además desde un punto que se veía mucha de la pista que llevábamos, vimos a nuestro compis que irían unos 4 o 5 km por detrás, pero se habían unido a un grupo e iban muy bien de ritmo y desde la lejanía se les notaba animados.
 
Desde el 60 en adelante, los kms volaron, fuimos muy bien, corriendo casi siempre y muy animados. En el km 75 la gente de Istan tenían preparado el único avituallamiento que se puede llamar así, pastelitos, peras, plátanos, vamos, lo que uno espera en una carrera de esta magnitud. este sería el ultimo, desde aquí, ya nos avisaron que no habría nada más, así que nos pusimos pufos y seguimos, con muchas ganas de seguir y viendo que ya llegábamos.
 
A partir de aquí, quedaban dos puertos no muy fuertes, que los hicimos muy bien, mis dos compis tirando de mi y yo siempre viéndoles las espaldas. Esperándome pero sin dejarme. Fue duro, pero resistimos y prácticamente no bajamos el ritmo salvo en algunas subidas que ya no las hacíamos corriendo. A 2 kms de meta se pone a chispear, pero ni sacamos los chubasqueros que habíamos cargado durante 100km. Ya solo queríamos llegar.
 
La llegada a meta, emocionante por haber terminado otra vez en equipo, con gente que ya te unen muchas horas de monte y a la que ya irremediablemente te sientes hermanado. La pena, el espectáculo que da la organización, solo unas pocas personas desmontando, que nos ofrecen un caldo caliente diciendo que era el ultimo, que ellos se marchaban. En nuestras cabezas nuestros compis que seguían corriendo detrás bajo la lluvia.
 
La espera fue muy tensa, de la organización no quedaba nadie, se fue la luz, llovía y allí solo quedábamos nosotros metidos en el coche y el del cronometraje. Llamamos muchas veces a Emilio y Juanje, pero no nos cogían, había gente que iba llegando y nos decían que ya no quedaba nadie, que los había recogido, pero nosotros lo dudábamos. No fue hasta un par de horas más tarde que empezamos a ver luces. Y cuando los vimos entrar empapados pero con las caras súper sonrientes, nos abrazamos y vimos que habíamos terminado. Que gran equipo!!

jueves, 11 de septiembre de 2014

TDS® (Sur les Traces des Ducs de Savoie)



El sueño de todo corredor de montaña es verse algún día acabando el Ultra Trail del MontBlanc y es un sueño que lleva un largo camino y para mi empezó hace dos años, cuando quisé hacer otra carrera de las que se celebran en Chamonix esos días, la CCC, pero mi decepción fue mayúscula cuando le tocó a Manolo, otro compañero del club y yo me quedé en tierra. Así que este año ya con todos los puntos y varios ultras de más de 100km, queríamos hacer el UTMB, pero tampoco salimos en el sorteo y decidimos coger la opción que nos brindaba la organización de hacer la TDS. Este año no me quedaba sin ir a los Alpes con mi familia.





Y así ha sido, después de unos magníficos días en el valle de Chamonix, disfrutando con la familia, se acerca el día de la carrera y el valle se va llenando de corredores, incluido mi compi Manolo con su familia.

Manolo traía una sorpresa, en Madrid al ir a bajar las maletas se había torcido un tobillo y aunque no 100%, tenía claro que tomaría la salida. 


El martes 26, día antes de la carrera, el día que se recogen los dorsales, se pasa el día lloviendo, a la hora de recoger los dorsales en el pabellón, la gente se apelotona en el hall. La recogida del dorsal, muy organizada, incluso nos hacen un control de materiales en la mochila que llevaríamos el día siguiente. Y nos dicen que nuestro autobús es a las 5:15am dirección Courmayeur.



Llega el día de la carrera y a las 4:30, me levanto, me visto y me despido de mi familia, los niños insitieron en que no podía irme sin un beso. Así que tras recibir el animo de toda mi familia, salgo del camping y hago el recorrido de Argentiere a Chamonix, recogiendo a dos corredores con los que voy charlando hasta dejar la furgoneta y coger el autobús. 


La verdad esperaba un poco más de alegría, será por la hora, pero todo el mundo se ve muy concentrado. Como llego un poco antes, me pongo en la cola, y cual es mi sorpresa que veo a Manolo enfrente y que no viene, se había olvidado el ticket, así que tuvimos que hacer una pequeña trampilla para que no lo enseñara y nos montáramos juntos en el autobús.




El autobús pasa por el túnel de Montblanc y nos deja en la localidad italiana de Courmayeur, donde a las 7am darían la salida. Somos 1600 corredores que nos apelotonamos para quitarnos el frío en el cajón de salida. Manolo y yo estamos muy relajados y nos hacemos unas fotos y cual es nuestra sorpresa cuando el tío que hay detrás justo es de Jaén, que chico es el mundo.





La salida es espectacular, la gente sale corriendo muchisimo y nosotros nos contagiamos, pero las calles, el helicóptero y el saber donde estábamos, hace un ambiente increíble. Poco a poco vamos saliendo del pueblo y nos encaminamos a una estación de esquí, que se va perfilando en lo alto de una montaña. La subida es dura, pero es apenas un adelanto de lo que nos esperaba.

A los 7 km de subida llegamos al primer punto de avituallamiento, aquí sin apenas pararnos, tomamos nuestra primera sopa, que con el frío y el estomago casi vacío, nos sienta de maravilla. Seguimos subiendo y al coronar tenemos nuestra primera gran vista, un gran valle se abre a nuestros pies y el macizo del Montblanc con glaciares, ríos... Yo no podía dejar de mirar, quería pararme y tomar fotos, pero al ir en la cola, no podía. Estaba como un niño chico, que bonito.


La subida por un amplio valle es espectacular y la carrera va muy compacta, lo que hace que vayamos todos en fila.

 


Es en esta subida cuando Leonardo se une al grupo formado por Manolo y yo. Leonardo aunque es miembro del club en principio no iba a ir con nosotros en la carrera, pero una carrera tan larga siempre es mejor ir acompañado y por ahora decide quedarse con nosotros.




Poco a poco y casi sin darnos cuenta llegamos al avituallamiento del lago Combal, es solo el km 15 pero ya llevamos más de 1200m de desnivel positivo y cuando Leonardo nos acerca otra sopa, me doy cuenta que estoy hambriento. Sopa, queso, pastel, salchichón, todo para adentro, lo devoro y casi sin perder mucho tiempo, salimos dirección al col de Chavannes(2603m). 

Supongo que con el estomago lleno las cosas se ven distintas, pero esta subida no se me hace pesada, no así la siguiente bajada por una ancha pista hasta Alpetta. Son más de 10km de una pista que lentamente va descendiendo, la hacemos integramente corriendo hasta un pequeño puente sobre el río, donde nuevamente empieza la subida hasta el Col du petit Saint-Bernard (2188m).


Desde el petit Saint-Bernard hasta Bourg Saint-Maurice, es un largo descenso de 1300m por la vía romana que unía Roma con Lyon através de los Alpes. Al principio yo no estaba muy convencido de bajar muy corriendo, pero poco a poco nos vamos animando y la verdad que hacemos a muy buen ritmo la bajada, solo cuando llegamos al valle y empieza la parte llana descansamos un poco. En esta parte Leonardo ilusionado con ver a su familia, se adelanta hasta el habituallamiento.


El paso por la localidad de Bourg Saint-Maurice es una fiesta, llevamos como 9 horas de carrera y son como las 4 de la tarde, hace un día magnifico y la gente esta en la calle comiendo y bebiendo, el hambiente festivo se nos contagia y vamos bromeando y muy animados.

En el avituallamiento nos hacen un control de material, este de movil y chaqueta impermeable. Lo pasamos bromeando con los jueces y seguimos por las calles de este pueblo.

Era un buen momento de llamar a la familia, de decirles que ibamos bien, juntos y que Manolo no tenía molestias en el tobillo.

Salimos del pueblo y empieza nuestro primer gran test, llevamos ya 50km en las piernas y las fuerzas ya no son lo mismo, hace bastante calor y la subida es larga, 2000m. El principio de la subida discurre por un bosque que me recuerda mucho a la Alpujarra, pero pronto salimos del bosque y por una empinada subida llegamos la primera fortificación, fort du Truc y 200 o 300m más alto el del a Platte.  Fueron construidos a final del siglo XIX cuando las relaciones franco-italianas se degradaban, para preservar el valle de una eventual intrusión de tropas italianas.

Curiosamente en el fort du Platte hay una baquería y una anciana ha montado un puesto de bebidas al nada despreciable precio de 4€, relleno agua en una manguera y sigo dirección la zona de los 5 lagos y el Col de Forclaz(2354m).

La subida hasta el Col de Forclaz es muy dura y empezamos a ver gente que se aparta del camino y se tira en los laterales, me sorprende que nadie habla ni pregunta si estan bien. Nosotros vamos bien, pero al final empiezo a notar un poco de debilidad y decido hacerme a un lado y comer algo. Manolo hace lo mismo, no así Leonardo que decide seguir y esperarnos más arriba.

Finalmente pasamos el puerto y descendemos hasta el precioso lago Esola, el cual rodeamos y seguimos la bajada para ya coger el ultimo paso el de Pralognan(2567m).

En la subida al Passeur de Pralognan, Manolo y Leonardo me dejan atras, no me preocupo, se de la preocupación de Manolo por pasar este paso de día, no por el paso, si no la bajada que hay despues, una bajada muy tecnica y dificil en la que hay incluso unas cadenas te ayudan a no caerte.

Casi con las ultimas luces llegamos al puerto y tenemos la luz justa para descender. Yo llego unos minutos más tarde que ellos, pero en la bajada los alcanzo y volvemos a ir todos juntos.


Poco a poco la oscuridad llega y tenemos que encender los frontales, por suerte lo más dificil de la bajada a pasado y ya es una pista que nos va guiando hasta el avitullamiento de Beaufort en el Cormet de Roselend. La ultima parte antes de llegar se nos hace bastante largo, sobre todo porque el avituallamiento esta escondido y hasta que no estas encima no lo ves.





Llevamos 14 horas de carrera y este es el puento donde nos han llevado ropa seca, en este avituallamiento haremos una parada un poco más larga, comemos bien, nos abrigamos, mandamos la ropa de todo el día para meta y reorganizamos las mochilas.

Son las 9 de la noche cuando dejamos Roselend y hace bastante frio, pero la pista que llevamos al principio pronto nos lleva a una vereda y una fuerte subida hasta el Col de la Sauce y entramos en calor rapidamente.

La noche esta bien cerrada y la verdad no vemos nada más allá de nuestras luces. Miramos atras y vemos gente que todavía baja del Pralognan y la verdad nos sentimos mal por ellos, no me gustaría tener que bajar por ahí de noche. En silencio en nuestros pensamientos, yo empiezo a sentir que algo no iba bien, en cada respiración oigo un pitido y noto que no respiro como debería. Siento que voy más despacio de lo que iría normal, pero Manolo y Leonardo no se quejan. Menos mal que pronto llegamos al col  y la bajada a Gitte me recuperan.

La aldea de la Gitte, tiene un puesto medico y hay mucha gente pidiendo asistencia, yo le explico lo que me pasa y despues de ver que la saturación de oxigeno en sangre era baja pero
normal y oscultarme, me dan ventolin, lo cual me ayuda a hacer la siguiente subida con normalidad.
 
Son las 12 de la noche y nos espera una buena subida hasta el col de la Gitte, por suerte, esta la hago bastante bien y la bajada no resulta muy dificil. Tenemos que hacer 10km hasta el proximo avituallamiento y parece cerca. Pero los kms en la noche no cunden, tardamos más de 3 horas. Por el camino, en el pequeño valle los sonidos son muy curiosos, oimos la musica del avituallamiento, pero no lo vemos, por otro lado hay muchas vacas que con sus cencerros nos hacen pensar en gente animando. La subida a una pequeña montañita, parece facil, pero no lo es, y la bajada muy tecnica y con cuerdas. Todo esto hace que cuando vemos el avituallamiento nos lancemos como locos y hagamos los ultimos kms corriendo.


El avituallamiento del Col du Joly, es como todos una gran carpa, pero tiene una peculiaridad, tiene un DJ que era el que llevabamos mucho rato escuchando. Justo cuando entramos pinchaba a los Cure, despues U2, todo temas de los 80 que nos animó muchisimo. Justo cuando nos ibamos un blus instrumental que grande el tio.

La bajada al principio es por unas pistas de esqui, pero rapidamente nos desvian a una vereda que va bajando rapidamente, atravesando, pistas, zonas de recreo y caminos.

El amanecer nos pilla en la bajada y por fin llegamos a una pista que nos llevará hasta Les Contamines km 95. Llevamos casi 24h, y el cansancio y el amanecer nos afectan de diferente manera. Manolo y yo, nos adelantamos sin querer con la prisa de llegar al avituallamiento y Leonardo se queda un poco atrás. Iba muy cansado, entre el viaje y los horarios casi no había dormido los ultimos días, nos dice que se iba a echar un rato en el avituallamiento, pero se motiva y decide tirar para dormir lo antes posible. Ya no le volveriamos a ver. Nosotros hacemos una brevisima parada y seguimos, yo iba muy tocado, la respiración me estaba afectando mucho y el cansancio. Así que paramos lo justo y por los dos ultimos puertos.

A pesar de ir tan tocado, sigo, me digo que son solo los dos ultimos puertos y que 25km los hacemos cualquier día. La subida a los chalets du Troc es por pista entre el bosque, la hago muy despacito, Manolo va hacia alante y hacia atras animandome, pero no puedo respirar bien y me subo de pulsaciones rapidamente. Finalmente coronamos y una pequeña bajada nos anima un poco, pero cuando vemos el ultimo gran paso el Col du Tricot es un pequeño jarro de agua fria.

La subida la hago lentisima, cada dos curvas me tengo que parar, pero finalmente coronamos y nos decimos que ya es todo para abajo. Nada más lejos de la realidad, todavía nos quedaban algunas subiditas, atravesar la lengua terminal del glaciar de Bionnassay atraves de una pasarela y remontar hasta el Bellevue, donde se atraviesan las vias del tranvia del MontBlanc.


 Desde Bellevue hasta Les Houches  la bajada es eterna, habrá unos 5km bajando atraves de un bosque, que en un día normal, con las piernas fuertes debe de ser hasta bonito, pero a nosotros se nos hizo larguismo y para colmo el ultimo km de asfalto.

Pasamos por el ultimo avituallamiento, comemos un poco y seguimos, sabemos que lo tenemos acabado, pero había que hacer los ultimos 8km, estos van paralelos al río, siempre picando un poco hacia arriba y a veces con grandes que no largas cuestas. Mi paso es desesperante y no se como Manolo no me dejó, a esas alturas hasta en llano la respiración la llevaba mal, pero poco a poco llegamos a las afueras de Chamonix. Es aquí donde nos dimos cuenta que lo habíamos conseguido, toda la tensión, la preocupación y el esfuerzo acaba allí, lo habíamos conseguido.

La emoción, las lagrimas y todo los sentimientos se desataron entrando a Chamonix, lloramos como niños.

Pero llegamos a la calle principal de Chamonix y la gente empezó a jalearnos, felicitarnos y aplaudirnos, se nos pasó todo, incluso empezamos a correr.Y cuando vimos a nuestras familias, no cabiamos en nosotros mismos de alegría, cada uno entramos con nuestros hijos, pero tuvimos nuestro momento para abrazar al compañero que nos había acompañado durante 119km, 7250m de desnivel positivo y 30 horas 38 minutos. 




Muchas gracias a todos por vuestros animos, sobre todo a la gente del club, que nos estuvo siguiendo toda la noche y a nuestras familias por su infinita paciencia